Mónaco, un destino comprometido

En Mónaco, la protección del medio ambiente es una prioridad desde hace muchos años. A principios del siglo XX, el Príncipe Alberto I ya animaba a "conocer, amar y proteger los océanos". Este compromiso no ha dejado de reforzarse, sobre todo bajo el impulso de S.A.S. el Príncipe Alberto II de Mónaco, que lleva a cabo una ambiciosa política en favor del desarrollo sostenible tanto a escala nacional como internacional.

A escala nacional, los esfuerzos se centran en preservar la biodiversidad, optimizar la gestión de los recursos y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El Soberano ha comprometido al Principado a reducir sus emisiones en un 55% de aquí a 2030 con respecto a los niveles de 1990. Esta trayectoria se ve reforzada por un nuevo objetivo intermedio del -67,6% de aquí a 2035, fijado por Orden Soberana en octubre de 2025, con el objetivo último de la neutralidad en carbono de aquí a 2050. Este ambicioso objetivo requiere la movilización de todos.

El sector turístico de Mónaco está plenamente alineado con la política medioambiental promovida por el Gobierno del Príncipe, y todas las partes interesadas están comprometidas con un turismo más responsable. El destino y sus socios están desplegando soluciones destinadas a optimizar la gestión de los recursos.

Por ejemplo, la mayoría de los hoteles han obtenido la certificación medioambiental; se fomenta la movilidad suave mediante el desarrollo de una red de transporte público eficiente y soluciones intermodales eficaces. Periódicamente se organizan campañas de sensibilización sobre temas como la clasificación de residuos, la lucha contra el desperdicio de alimentos y la protección de la biodiversidad.

Como destino turístico responsable, Mónaco fomenta el turismo para todos, y se están realizando numerosos esfuerzos para mejorar la accesibilidad y crear nuevas infraestructuras inclusivas.