Ceremonia de las Llaves Michelin 2025: El Hôtel de Paris Monte-Carlo vuelve a ser galardonado con tres Llaves
Por segundo año consecutivo, el Hôtel de Paris Monte-Carlo acaba de ser distinguido por la Guía Michelin con las codiciadas tres Llaves Michelin. Esta máxima distinción en el sector hotelero corresponde a una «estancia extraordinaria», tal y como la describe la famosa Guía Roja: «Aquí todo es maravilla: es el colmo del confort y el servicio, del estilo y la elegancia. Es uno de los hoteles más destacados y extraordinarios del mundo, un destino en sí mismo que merece un viaje por sí solo. Todos los elementos que dan testimonio de una hospitalidad excepcional se unen para que cada estancia quede grabada no solo en la mente, sino también en el corazón de los viajeros. »
Este año, al igual que el año pasado, solo 24 hoteles en Francia (y Mónaco) han recibido estas tres Llaves, cinco de ellos en el Var y los Alpes Marítimos y un único hotel en Mónaco Monte-Carlo: el Hôtel de Paris Monte-Carlo.
Me siento muy feliz y orgulloso de ver que el Hôtel de Paris Monte-Carlo ha vuelto a ser distinguido por la Guía Michelin. Esta distinción honra no solo al histórico y emblemático hotel de la Place du Casino, sino también a la excelencia de sus equipos, dirigidos desde el pasado 29 de septiembre por Louis Starck. Estas tres Llaves Michelin dan testimonio de los valores que defiende Monte-Carlo Société des Bains de Mer en materia de lujo y excelencia.
Creadas en 2024, las Llaves Michelin se otorgan en función de cinco criterios imprescindibles: la excelencia en arquitectura y diseño de interiores, la calidad y la constancia del servicio, la personalidad y el carácter global del Hotel, la relación calidad-precio y la contribución significativa al barrio o al entorno. Son para la hostelería lo que las estrellas son para los restaurantes.
Esta nueva distinción es un reconocimiento adicional al agudo sentido de la excelencia que caracteriza al Grupo Monte-Carlo Société des Bains de Mer y a los equipos que garantizan, día a día, una estancia excepcional digna del gran arte de vivir de Monte-Carlo.