76.ª Gala de la Croix Rouge Monégasque: Billy Idol en concierto en el Sporting Monte-Carlo
Este evento emblemático del verano monegasco, esta velada de gala rendirá homenaje a la labor que la Croix Rouge Monégasque lleva a cabo cada día y agasajará la generosidad de sus donantes, cuyo apoyo permite prevenir y aliviar el sufrimiento de los más vulnerables. La 76.ª edición de este evento benéfico, cita ineludible del verano monegasco, estará marcada por una cena bajo las estrellas, por la prestigiosa tómbola y, por último, por el excepcional concierto del icono británico del rock, Billy Idol. En esta ocasión, el artista Bernar Venet donará una de sus obras, Generative Angles Painting – Red 11, a la Croix Rouge Monégasque, dando así testimonio de su compromiso solidario.
La Croix Rouge Monégasque, al servicio de los más vulnerables desde 1948
Creada el 3 de marzo de 1948 por el príncipe Luis II, la Croix Rouge Monégasque fue reconocida ese mismo año por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Forma parte de las 191 sociedades nacionales del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y respeta sus siete principios fundamentales: humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad. La Croix Rouge Monégasque tiene como misión asistir a las personas más vulnerables con total imparcialidad y sin discriminación, salvar vidas y preparar a la población para las catástrofes, así como llevar a cabo acciones de sensibilización y prevención de carácter humanitario. Actúa tanto a escala nacional como internacional. Sucesivamente, la Croix Rouge Monégasque fue presidida, de 1949 a 1958, por el Príncipe Rainier III, y luego, de 1958 a 1982, por la Princesa Grace. Desde el 17 de diciembre de 1982, está presidida por S.A.S. el Príncipe Alberto II, cuyos 40 años de presidencia se celebraron en diciembre de 2022.
Una gran velada de gala que combina el glamour con la generosidad
Los donantes de la Croix Rouge Monégasque están citados a partir de las 20:00 horas en la mítica Salle des Etoiles del Sporting Monte-Carlo, escenario de esta velada dividida en dos partes, en presencia de S.A.S. el Príncipe Alberto II, presidente de la Croix Rouge Monégasque, y de S.A.S. la Princesa Charlène, vicepresidenta de la Croix Rouge Monégasque. La velada comenzará con la cena de gala, a cargo de Thierry Saez Manzanares, chef del Sporting Monte-Carlo, y de los equipos de cocina y sumillería de la Société des Bains de Mer de Monte-Carlo. A continuación tendrá lugar la tómbola, con cinco prestigiosos lotes ofrecidos por grandes casas de lujo. Presentada por la primera bailarina Aurélie Dupont y por el periodista y presentador de televisión Harry Roselmack, estará amenizada por los tradicionales fuegos artificiales lanzados desde el mar. A continuación, le tocará el turno al rock con el cantante británico Billy Idol.
Billy Idol en el escenario del Sporting Monte-Carlo
Icono rebelde y glamuroso con una presencia arrolladora, el emblemático cantante y músico del rock británico encenderá el escenario de la gran Gala de la Croix Rouge Monégasque. Desde hace 45 años, Billy Idol encarna la energía subversiva y sensual del rock’n’roll. Con su pelo rubio erizado, su voz cautivadora y su guitarra, Idol trasciende las épocas. Hijo de la clase trabajadora de los suburbios de Londres, alimentado por el amor por la música de su madre irlandesa, William Michael Albert Broad debutó en 1977 como líder del grupo Generation X. En la primavera de 1981, llega a los rascacielos de Nueva York, con su guitarra Country Gentleman en la mano y una Vesta rosa al estilo Elvis. Es el comienzo de una carrera internacional en solitario que mezcla el ritmo de los clubes, la dramaturgia de la gran pantalla, la brutalidad del punk y las sombras del rock.
Generative Angles Painting – Red 11, una obra de Bernar Venet donada a la Croix Rouge Monégasque
Nacido en 1941 en Château-Arnoux-Saint-Auban, en los Alpes de Alta Provenza, Bernar Venet demostró desde muy joven una gran atracción por el arte. A los 17 años, se instala en Nice y trabaja como decorador en la Ópera antes de dedicarse exclusivamente, en 1963, a su práctica artística. Ese año, crea la primera escultura sin dimensiones específicas, el Tas de charbon. En 1966, Venet se traslada a Nueva York, donde desarrolla una obra basada en el uso de textos matemáticos y científicos que lo convierte en uno de los pioneros del arte conceptual. La gran mayoría de su actividad escultórica de los últimos años tiene como tema principal la Línea, ya sea la Línea recta, la Línea quebrada (Ángulos), la línea curva (Arcos) o la línea liberada de su pertenencia a la geometría, lo que se denomina línea indeterminada. Galardonado en múltiples ocasiones por sus obras, fundó la Fundación Venet, situada en Le Muy, en el departamento de Var, creada con el objetivo de preservar su colección.